
Lo que creemos importa.
Nuestra fe busca estar arraigada en las Escrituras y expresada con claridad, fidelidad y convicción.
La Escritura: nuestra autoridad suprema.
Una confesión de fe es una formulación humana, subordinada y examinable a la luz de las Escrituras. No sustituye a la Biblia ni posee autoridad inspirada; nos sirve para expresar de manera ordenada y pública cómo entendemos las doctrinas reveladas en la Palabra de Dios.
Las Sagradas Escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamento son la única norma suficiente, segura e infalible de fe y obediencia. Todo documento humano, declaración eclesiástica o síntesis teológica se encuentra subordinado al juicio supremo del Espíritu Santo que habla en la Escritura.
Una fe confesada con claridad.
Como congregación adoptamos la Confesión Bautista de Fe de Londres de 1689 como expresión fiel y pública de nuestras convicciones doctrinales.
“Nuestra adopción de esta confesión es doctrinal, no denominacional.”
Reconocemos que la Confesión de Fe de Londres de 1677/1689 surgió históricamente entre iglesias bautistas particulares inglesas. Iglesia Cristo Camino, Verdad y Vida no pertenece a una denominación bautista ni utiliza “bautista” como identidad denominacional.
Adoptamos esta confesión porque reconocemos en su contenido una expresión sistemática de las doctrinas que entendemos enseñadas en las Sagradas Escrituras, incluyendo sus convicciones acerca de la iglesia, el bautismo y la Cena del Señor.
Una confesión dentro de la tradición reformada.
Los ministros bautistas particulares que redactaron la Confesión en 1677 utilizaron conscientemente mucho del orden y lenguaje de Westminster y Savoy para manifestar su amplio acuerdo doctrinal con otros protestantes reformados, introduciendo modificaciones deliberadas en aquellos asuntos donde sostenían convicciones diferentes.
Confesión de Westminster
Formulada por la Asamblea de Westminster en Inglaterra, estableció la estructura temática y el consenso teológico reformado en el mundo de habla inglesa.
Declaración de Savoy
Revisión congregacionalista de Westminster que adoptó su marco teológico reformado e introdujo capítulos sobre el gobierno de la iglesia local y la gracia del evangelio.
Segunda Confesión de Londres
Redactada y publicada originalmente por ministros bautistas particulares en Londres durante un periodo de intolerancia religiosa civil, adaptando Westminster y Savoy con sus convicciones sobre el bautismo, los pactos y la iglesia.
Suscripción Pública
Reafirmada y formalmente suscrita por ministros y mensajeros de más de cien congregaciones de Inglaterra y Gales reunidas en asamblea general, tras la promulgación del Acta de Tolerancia.
Los 32 capítulos de la confesión.
Una exposición sistemática de las convicciones doctrinales expresadas en la Confesión. Explora a continuación el índice completo.
Los siguientes textos son resúmenes doctrinales para facilitar la consulta. No sustituyen ni reproducen íntegramente el texto histórico de la Confesión de 1677/1689.
* Las agrupaciones temáticas son una guía editorial para facilitar la lectura y no forman parte del texto original de 1689.
¿Por qué una confesión de fe?
Históricamente, la adopción de una confesión de fe escrita cumple propósitos definidos al servicio de la iglesia y del testimonio público del evangelio.
Hace públicas nuestras convicciones.
Permite declarar de forma transparente, tanto a la congregación como a quienes nos visitan, qué doctrina enseña y confiesa la iglesia a la luz de las Escrituras.
Presenta la verdad de forma sistemática.
Organiza de forma coherente las principales doctrinas cristianas, facilitando la instrucción bíblica y el crecimiento ordenado en el conocimiento de la fe.
Permite que la enseñanza sea examinada.
Ofrece un marco doctrinal público y explícito frente al cual la predicación y la doctrina pueden ser cotejadas continuamente con la Santa Escritura.
Una confesión histórica. Una convicción presente.
El nombre histórico del documento reconoce su origen. Nuestra adopción reconoce su contenido.
No utilizamos la confesión como una etiqueta denominacional, sino como una declaración doctrinal de aquello que creemos.
Escucha la proclamación de esta fe.
Te invitamos a acompañarnos en nuestras predicaciones y estudios bíblicos, donde exponemos fielmente la doctrina de las Escrituras.
